casas-modernas-de-hormigon-1-725x482

 

La crisis provocada por el COVID-19 nos ha obligado a cambiar de forma de vida en todos los aspectos de nuestro día a día: semanas de largo confinamiento, teletrabajar, hacer deporte en casa, tener un cuidado especial con la higiene de las manos y la desinfección de nuestros hogares se han convertido en hechos cotidianos que inevitablemente nos condicionan hasta modificar nuestras costumbres y plantear nuevas soluciones a todos los niveles, incluso en el sector de la arquitectura y el diseño.

Los expertos sugieren que tendremos que aplicar medidas que nos protejan especialmente en nuestras viviendas, para estar preparados frente a posibles rebrotes.

Explicamos cuáles son las principales opciones que nos permitirán disfrutar de un entorno más confortable, seguro y saludable en el hogar:

El teletrabajo ya no es un concepto que se aplica exclusivamente a autónomos y profesionales que trabajan habitualmente desde casa. Durante semanas, gran parte de la población en activo hemos tenido que conciliar el trabajo con la familia en un mismo espacio; un hecho que nos ha mostrado las carencias y limitaciones de compatibilizar estos dos aspectos.

Aramara Despacho-en-casa-PORTADA-1600X1000-copia

Crédito imagen: Aramara

Diseñar un espacio para poder llevar a cabo nuestras profesiones, directamente desde casa, se ha convertido en uno de los principales objetivos, para muchas personas.

Cuando los metros lo permiten es recomendable contar con una estancia independiente en la que organizar un despacho, para poder concentrarse y realizar llamadas y videoconferencias, con cierta tranquilidad.

Utilizar una gama cromática en tonos claros y neutros nos ayudará a evitar posibles distracciones generadas por tener que llevar a cabo una actividad inusual en un entorno nuevo.

Además, disponer de una mesa o escritorio de, por lo menos, 140 x 60 cm, colocada junto a una fuente de luz natural y una silla ergonómica, aportará confortabilidad al día a día laboral. Equipar el espacio con cajoneras o estantes para colocar todos los elementos que utilicemos, nos ayudará a mantener la zona siempre organizada.

CaliforniaClosets

Crédito imagen: California Closets

Otra de las estancias que tendrá que rediseñarse es el recibidor o la entrada de casa. Un espacio que cobra especial relevancia ante esta situación de crisis sanitaria.

Es necesario proyectar un recibidor correctamente equipado con los elementos adecuados para poder descalzarse al llegar a casa y así evitar los desplazamientos interiores con el calzado de calle.

Del mismo modo, algunos expertos apuntan a la necesidad de incorporar un lavamanos en la zona de la entrada incluso en algunas zonas comunes o en distribuidores, junto a los dormitorios. Deslocalizar esta pieza de higiene básica del cuarto de baño servirá para poder utilizarla con más regularidad y, especialmente, en el recibidor, para poder lavarse las manos justo en el momento de acceder a la vivienda, y así cumplir con las recomendaciones sanitarias que impiden la propagación del virus.

Añadir una pequeña zona de lavandería al recibidor puede convertirse también en una buena solución, para mantener las zonas comunes libres de contaminantes, de modo que sea más sencillo desinfectar las “áreas limpias”, como el salón, comedor, dormitorio y cocina, y la “zona sucia”, como podría ser el recibidor.

Azulejos peña

Crédito imagen: Azulejos Peña

La configuración de los cuartos de baño también sufren una importante transformación en tiempos de pandemia: tal y como ya hacen en algunos países nórdicos y en Japón, el inodoro se encuentra en una estancia independiente, de modo que las zonas de higiene más funcionales, como el lavamanos y el inodoro, están separados de las áreas de relajación, como la ducha o la bañera.

Dekton

Crédito imagen: Dekton

En cuanto a los materiales, tanto de la vivienda en general, como de la cocina y baño especialmente, se apostará por el uso de superficies que sean más fáciles de limpiar y desinfectar. Los materiales no porosos o con un bajo índice de porosidad se convertirán en la mejor alternativa como pavimentos, revestimientos, encimeras y salpicaderos.

ROIBOS-Montalt-T3-1633x725

Crédito imagen: Roibos Casa

La ventilación y la climatización juegan un papel fundamental en el diseño de las nuevas viviendas, ya que un buen sistema de ventilación puede causar un gran impacto sobre la calidad de vida y la salud de sus ocupantes.

Tanto en edificios situados en grandes ciudades como en viviendas unifamiliares es recomendable el uso de sistemas de ventilación automático con recuperación de calor, una tecnología que permite ventilar y renovar el aire de casa de forma eficiente, sin perder la energía acumulada en el interior, al abrir las ventanas para llevarlo a cabo.

Caloryfrio.com Ventilacion-imagen

Siber ventilacion-doble-flujo

Crédito imagen: Siber

Este sistema se ha convertido en la mejor solución para aumentar el grado de confortabilidad y un sustancial ahorro en la factura energética. En función de la calidad y permeabilidad de puertas y ventanas, puede generarse un ahorro potencial de consumo energético de hasta el 60% dependiendo de la zona climática donde se sitúe el edificio.

El sistema de ventilación mecánica (VMC) emplea un ventilador que introduce el aire de exterior en la vivienda mientras que otro ventilador lo empuja hacia el exterior para asegurar la renovación del aire interior. Si este sistema cuenta con un recuperador de calor, se aprovecha el calor contenido en el aire que se expulsa, al intercambiarse con el aire exterior nuevo.

Esta sistema es especialmente eficaz en los meses más fríos del año, ya que evita el salto térmico que se produce entre el interior y el exterior y durante la temporada de calor puede refrigerar el aire que entra más caliente del exterior.

Además de contar con innumerables ventajas en confortabilidad resulta altamente eficiente en cuanto a hermeticidad, ya que se evitan las filtraciones de aire no deseadas y la reducción de contaminantes, por lo que se convierte en una tecnología más segura y saludable.

En definitiva, los espacios deberán ser más transversales, modulables y versátiles, para poder llevar a cabo distintos tipos de actividades en una misma estancia. Por ello, será habitual que las viviendas se proyecten como estructuras más diáfanas, en las que se pueda trabajar, hacer ejercicio, sociabilizar con la familia, relajarse o disfrutar de una buena película, como si estuviéramos en el cine, de forma sencilla y confortable.

 

-ESTHER ALGARA-